Cómo proteger la planta de hormigón de las descargas eléctricas

Las descargas eléctricas, o rayos, representan una amenaza constante para las plantas de hormigón. Con la creciente frecuencia de eventos climáticos extremos, sobre todo en los meses de diciembre y enero, la protección contra estos fenómenos de la naturaleza se ha convertido en una prioridad crítica para las plantas.
A medida que se intensifican los perjuicios derivados de interrupciones en la producción y daños a equipos, entender cómo mitigar los impactos de las descargas eléctricas se vuelve una cuestión de seguridad y de sostenibilidad operativa. Por eso, en este artículo exploramos estrategias prácticas para proteger su instalación y garantizar la continuidad de los procesos.
La importancia de la protección contra rayos en plantas de hormigón
La importancia de la protección contra rayos en plantas de hormigón va más allá del aspecto de la seguridad física: se extiende a la protección de los activos operativos y a la preservación de la eficiencia productiva. Pero ¿alguna vez se ha preguntado por qué estos lugares son tan vulnerables y cuáles son los impactos reales de las descargas eléctricas en la producción de hormigón? Se lo explicamos.
¿Cuáles son los impactos de los rayos en la producción de hormigón?
Las plantas de hormigón, con sus extensas estructuras metálicas y complejos sistemas eléctricos, son extremadamente vulnerables a los rayos, y los daños causados por las descargas eléctricas van más allá de los evidentes perjuicios materiales.
Las interrupciones en la producción, las paradas no programadas y las averías en equipos esenciales generan impactos financieros significativos. Además, la necesidad de reparaciones y sustituciones puede acarrear costos adicionales y comprometer la reputación de la planta.
Diagnóstico de vulnerabilidades de la planta de hormigón
Antes de implementar estrategias de protección contra rayos, es importante realizar una evaluación minuciosa de la infraestructura de la planta de hormigón. Esto implica:
- Examinar la capacidad del sistema eléctrico para soportar descargas eléctricas;
- Verificar la presencia de dispositivos de protección, como disyuntores y fusibles;
- Identificar puntos de concentración de equipos sensibles;
- Verificar la calidad de la puesta a tierra.
Mediante este diagnóstico será posible establecer una base sólida para la implementación de medidas preventivas.
El siguiente paso fundamental es el mapeo de riesgos, un enfoque que busca identificar las áreas más susceptibles a recibir descargas eléctricas. Esto incluye considerar la geografía del lugar, la frecuencia de tormentas en la región y la presencia de estructuras elevadas.
Al realizar la evaluación de la infraestructura actual y el mapeo de riesgos, su planta estará preparada para implementar medidas de protección personalizadas. Este enfoque es fundamental para crear un sistema de defensa robusto, garantizando la seguridad operativa y la continuidad de los procesos incluso frente a estas adversidades atmosféricas.
Estrategias de protección contra rayos en plantas de hormigón
Ante la constante amenaza de descargas eléctricas, es de suma importancia adoptar estrategias de protección eficaces para resguardar las instalaciones y garantizar la continuidad operativa. Algunas de ellas son:
Sistema de puesta a tierra eficiente
Un sistema de puesta a tierra es la primera línea de defensa contra las descargas eléctricas. Garantizar una conexión segura y eficiente con el suelo es esencial para disipar la energía eléctrica no deseada, evitando daños a los equipos y garantizando la seguridad de las instalaciones.
La implementación de la puesta a tierra debe seguir los estándares TT o TN-S, instalando varillas de tierra y conectando tanto el conductor de tierra de los equipos y fuentes de alimentación como los paneles de mando metálicos, las celdas de carga y los indicadores de pesaje. De esta manera, cualquier corriente no deseada será conducida a tierra, evitando sobretensiones por rayo y también descargas eléctricas al tocar los paneles.
Puesta a tierra de las partes móviles de la báscula
En sistemas de pesaje, como una báscula de áridos, el punto de pesaje queda suspendido por celdas de carga. Si un rayo alcanza la parte móvil, el único camino para llegar al suelo es atravesándolas. Por eso es común que estos sistemas se quemen cuando una sobretensión alcanza la parte móvil.
En este caso, se recomienda atornillar un conductor de tierra entre la parte móvil y la parte fija de la báscula. Así, el rayo tiene un camino más rápido para llegar al suelo, sin pasar por las celdas de carga.
Pararrayos y sistemas de protección
La instalación de pararrayos es otra medida esencial para desviar la carga eléctrica de un rayo lejos de las estructuras principales de la planta. Estos dispositivos pueden instalarse en lugares estratégicos, como silos, tanques de agua u otros puntos elevados, proporcionando un camino más directo para que la electricidad alcance el suelo, sin perjudicar las instalaciones críticas.
Además, los sistemas de protección contra rayos pueden incluir dispositivos de protección contra sobretensiones (DPS) para reducir el impacto de las sobretensiones en los equipos eléctricos. Los DPS pueden instalarse tanto en la alimentación de los sistemas de pesaje y automatización como en sensores ubicados en el patio de la planta que están más expuestos a los rayos, como las pantallas remotas de pesaje en plantas Tow-Go.
Protección para equipos sensibles
Los equipos eléctricos y electrónicos sensibles, como paneles y sistemas de pesaje y automatización, exigen medidas adicionales de seguridad. El uso de dispositivos de protección contra sobretensiones en línea, como supresores electromagnéticos, ayuda a limitar las sobretensiones, protegiendo estos elementos contra daños.
Además, la instalación de sistemas de alimentación ininterrumpida (UPS), el famoso No-Break, es necesaria cuando se utiliza automatización y puede garantizar una fuente de energía estable durante fallas temporales de energía causadas por descargas eléctricas.
Diagnóstico y mantenimiento continuo
Realizar auditorías periódicas en la infraestructura eléctrica de la planta es fundamental para identificar posibles vulnerabilidades y garantizar la eficacia continua de las medidas de protección. Las pruebas de resistencia de tierra, las inspecciones visuales y el mantenimiento preventivo de los pararrayos son prácticas esenciales para mantener la integridad del sistema de protección contra rayos. Además, educar al equipo sobre prácticas de seguridad, identificación de señales de tormentas y procedimientos adecuados en caso de descargas eléctricas fortalece la cultura de prevención y crea una línea de defensa humana esencial.
Las medidas preventivas que enumeramos aquí, si se aplican correctamente, pueden evitar hasta el 100 % de los problemas con descargas eléctricas. Además de ellas, está el clásico seguro contra daños eléctricos en la planta, que no le devolverá el tiempo perdido, pero al menos resarcirá los perjuicios materiales. Recuerde que estamos en el país con el mayor número de descargas eléctricas del mundo.
Al invertir en la protección contra rayos, defiende su planta frente a los fenómenos de la naturaleza y también demuestra un compromiso sólido con la seguridad, la eficiencia operativa y la resiliencia. En definitiva, al adoptar estas prácticas, asegura no solo el presente, sino que también construye una base sólida para el futuro.
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